SpaceX acaba de protagonizar la mayor salida a bolsa de la historia de Estados Unidos. La compañía de Elon Musk ha fijado el precio de su OPV en 135 dólares por acción. Con esta operación, SpaceX entra en el mercado con una valoración que supera la de gigantes tecnológicos y financieros. Según Reuters, la oferta pública recaudó 75.000 millones de dólares con la colocación de 555,56 millones de acciones. La valoración total de la compañía asciende a 1,77 billones de dólares, calculada sobre una base de 13.080 millones de acciones en circulación. El debut de SpaceX en el Nasdaq está previsto para este viernes. Con este posicionamiento, SpaceX se convierte en la séptima empresa más valiosa entre las cotizadas en Estados Unidos. Y eso a pesar de haber cerrado el último ejercicio con pérdidas y de que sus ingresos quedan muy por debajo de los de las compañías que superan en capitalización bursátil. De acuerdo con el reporte, la operación estuvo llena de detalles que se alejan de la lógica habitual de las salidas a la bolsa. Elon Musk fijó el precio antes de que los banqueros e inversores pudieran negociar los términos y presionó para conseguir una inclusión anticipada en los índices bursátiles. Además, SpaceX reservó el 30% de las acciones para compradores minoristas, un porcentaje que según los expertos, es demasiado alto para este tipo de operaciones. Más allá de los cohetes y las naves espaciales, gran parte de los ingresos actuales de SpaceX provienen de Starlink. El servicio de internet satelital ya opera en 164 países y territorios y da cobertura a millones de clientes particulares, empresas e instituciones gubernamentales. A eso se suma un acuerdo de servicios en la nube firmado recientemente con Google, el cual asegura capacidad de computo a largo plazo. Como parte de este acuerdo, SpaceX lanzaría pequeños racks de servidores de Google al espacio. La idea es aprovechar la energía del Sol para alimentar una constelación de satélites equipados con los chips TPU Trillium que impulsarían el desarrollo de la IA. Google mencionó que el sol es la fuente energética más abundante y estable, lo que hace atractivo trasladar el cómputo al espacio. En su comunicado oficial, SpaceX mencionó que las acciones comenzarán a cotizar en el Nasdaq a partir del 12 de junio de 2026 bajo el símbolo de cotización SPCX. La compañía espera que la oferta pública cierre el 15 de junio de 2026, sujeta a las condiciones habituales de cierre. Seguir leyendo: SpaceX sale a la bolsa por 1,77 billones de dólares: la mayor oferta pública de la historia
La carrera por la soberanía digital en Europa ya está en marcha y uno de los primeros proyectos es Euro-Office. Bautizada como "la primera suite ofimática de código abierto desarrollada en Europa", la iniciativa ya está generando polémica en la comunidad europea del open source. Los creadores de LibreOffice han acusado a Euro-Office de oportunista y de jugar en la cancha de Microsoft. En una carta abierta publicada hace unos días, The Document Foundation criticó a Euro-Office por autodefinirse como los primeros en lanzar una versión de Office de código abierto. La organización detrás de LibreOffice dijo que ese título corresponde a OpenOffice.org, que ya existía en 2001 y que se construyó sobre el código fuente de StarOffice, también de origen europeo. LibreOffice llegaría una década después como continuación natural de ese mismo legado, por lo que no puede colgarse de un título que no le corresponde. Pero el problema no se limita a quién llegó primero. The Document Foundation va más al fondo y cuestiona la propia naturaleza del proyecto. Euro-Office es, en realidad, un fork con raíces rusas, impulsado por una coalición de empresas europeas entre las que están Nextcloud, IONOS y Tuta. Pero lo que más irrita a LibreOffice no es que exista competencia, sino que Euro-Office utiliza por defecto el formato OOXML, que es el estándar propietario de Microsoft. "Los formatos de los documentos siguen siendo un tema plagado de desinformación", dijo la organización. "Esto es comprensible por parte de Microsoft, que desarrolló y controla el horrible formato propietario OOXML, diseñado precisamente para evitar la soberanía digital manteniendo el bloqueo del contenido". Según The Document Foundation, si una suite almacena y gestiona documentos en un formato que Microsoft controla en exclusiva, la soberanía que promete es más bien nominal. LibreOffice lleva años defendiendo el formato ODF (OpenDocument Format), precisamente porque es el único estándar abierto que garantiza que el usuario, y no una empresa privada, tiene control real sobre su contenido. Usar OOXML como formato nativo convierte a Euro-Office en un aliado de facto de Microsoft en su estrategia de dependencia. La organización también lanza una crítica con más carga histórica. Muchas de las empresas que hoy agitan la bandera de la soberanía digital estuvieron completamente ausentes cuando LibreOffice y ODF más lo necesitaban: "Cabe recordar que muchos de los defensores guardaron silencio en 2006, cuando se anunció el estándar abierto ISO/IEC ODF —el pilar de la soberanía digital— no solo no nos escucharon durante todos estos años, sino que en algunos casos nos recibieron con una sonrisa condescendiente". Tras el bombazo inicial, The Document Foundation publicó un segundo comunicado con un tono más constructivo. La organización reconoció que el anuncio de Euro-Office incluye compromisos positivos, como mejorar el soporte para el formato ODF. Aunque se trata de un paso en la dirección correcta, "mejorar el soporte" no es suficiente. Euro-Office debería adoptar ODF como formato nativo para crear y almacenar documentos, no como una opción de compatibilidad. Hasta que eso ocurra, la organización considera que el proyecto no puede reclamar de forma honesta el legado del software libre europeo ni las promesas de independencia tecnológica que lleva en el nombre. Esa diferencia define si la soberanía digital es real o solo un argumento de marketing, según los creadores de LibreOffice. Seguir leyendo: LibreOffice acusa a Euro-Office de oportunista y aliado de Microsoft
El que para muchos es el mejor director de cine de todos los tiempos, Steven Spielberg, ha regresado a los cines con El día de la revelación (Disclosure Day). El cineasta de 79 años vuelve, además, a uno de sus géneros fetiche, la ciencia ficción. Después de darnos obras cumbre como E.T.
Snapchat is rolling out a new age‑based restriction that removes public visibility for users aged 13 to 15 on its Spotlight feed. From now on, short videos and Stories from that age group will only be viewable by mutually accepted friends, and the “favorites” counters that displayed how many users liked a piece of content are being removed from their profiles.
For teens aged 16 to 18 the platform keeps a limited public distribution, but the reach is confined to friends, followers and users who share mutual connections. The change is not a direct response to a specific regulator order, but it comes as the European Union’s Digital Services Act investigation into Snapchat’s child‑protection practices intensifies, with potential fines of up to 6 % of global revenue.
Snapchat continues to rely on self‑reported birth dates rather than any form of identity verification, meaning a younger user who claims to be older will bypass the new limits. The company acknowledges this gap, noting that its safeguards apply only to those who identify as under 16. Parents using the Family Center now see a breakdown of time spent by feature—Stories, Spotlight, camera, map and chats—offering more detailed insight than the previous total‑time metric.
The update is being deployed globally as of 10 June 2026 and marks a more granular segmentation of the user experience than competitors have offered. While the move may set a new baseline for how platforms handle teenage content, regulators will likely keep pressure on Snapchat to adopt stronger age‑verification mechanisms, and the outcome of the EU probe is expected to shape industry standards in the coming years.
The surge in artificial‑intelligence workloads is set to triple data‑center electricity use before 2030, creating a tidal wave of power demand that joins the electrification of transport and industry. Utilities are already planning $1.4 trillion of new generation and transmission, but the construction timeline for power plants and grids stretches five to ten years, while data‑centers can be built in under two. The resulting timing gap makes large‑scale storage the critical bridge, allowing excess renewable output to be captured and released during peak loads.
General Motors is leveraging its decades of battery chemistry and manufacturing capacity to enter that storage market with a sodium‑ion cell designed for stationary use. Sodium is far more abundant and cheaper than lithium, sidestepping the geopolitical bottlenecks that have plagued lithium supply chains. Although its energy density is lower—making it unsuitable for vehicles—the chemistry is well‑matched to stationary applications where weight is not a limiting factor, and it promises a cost‑effective way to buffer renewable generation for AI‑intensive facilities.
Tech giants are moving beyond buying green power to owning it. Alphabet’s $4.75 billion purchase of Intersect Power gives it direct control of solar, wind, and storage assets colocated with its data‑centers, while Google has poured hundreds of millions into battery recycling to secure its own supply chain. Start‑ups such as Amperesand, DG Matrix, and Heron Power are developing power‑conversion hardware, and firms like GridBeyond and Texture are building software platforms to orchestrate the flow of electricity between generators, storage operators, and data‑center customers. This creates a three‑way competition among utilities, corporate energy owners, and software‑focused innovators, each with incompatible business models.
The rapid expansion carries significant risks. Grid capacity in many regions cannot yet absorb the simultaneous megawatt‑scale demand of new data‑centers, and permitting and construction of transmission lines lag behind. Analysts warn that a sizable share of announced data‑center projects are already delayed by lack of grid access, and selective outages could become common by 2027. Moreover, the convergence of cloud computing and energy ownership concentrates power in a handful of tech giants, raising competition and geopolitical concerns that regulators are ill‑prepared to address. The core question for the next year is not whether demand will rise—it will—but whether the supply chain of generation, transmission, and storage can keep pace.
Las olas de calor que se extienden por Europa a finales de mayo hacen que la electricidad sea esencial para mantener la comodidad al viajar, trabajar al aire libre o enfrentar cortes de suministro. Con el Prime Day 2026 de Amazon, ahora es posible equiparse con estaciones de energía portátiles sin romper el presupuesto, aprovechando ofertas en modelos de la marca líder BLUETTI.
Para escapadas ligeras, la Elite 100 V2, de 11,5 kg, ofrece 1 800 W y nueve tomas, suficiente para cargar portátiles, infladores y máquinas de hielo, además de protección SAI de 10 ms. Si necesitas refrigerar o enfriar una tienda, la Elite 200 V2 entrega 2 600 W, alimentando un aire acondicionado de 5 118 BTU y manteniendo ventiladores o neveras durante más de 30 horas. Ambos modelos incluyen MPPT para carga solar rápida con los paneles PV200 de BLUETTI, y los paquetes combinados ahorran 349 € y 799 € respectivamente.
Para viajes de varios días en autocaravana o barco, la Elite 300 y la Apex 300 son las opciones más potentes. La Elite 300, con 3 kWh de capacidad y 2 400 W de salida, cabe en armarios estrechos y dispone de un puerto 12 V/30 A ideal para electrodomésticos de camping. La Apex 300 lleva la potencia a 3 840 W (pico de 7 680 W) y, con el opcional DC Hub, permite múltiples salidas de 12 V/24 V y un puerto Anderson de 12 V/50 A. Ambos pueden cargarse vía coche eléctrico, tomas de camping o paneles solares, logrando una carga hasta 13 veces más rápida; los combos con panel PV350 y Charger 2 ofrecen ahorros entre 699 € y 900 €.
Para hogares vulnerables a cortes de luz, la Elite 400 combina 2 600 W de potencia con casi 4 kWh de almacenamiento, capaz de mantener una nevera durante más de 78 horas o un equipo CPAP toda la noche. Su asa telescópica y ruedas facilitan el traslado entre salón, jardín y taller. El paquete con panel PV350 o Charger 2 brinda descuentos de 899 € a 999 €.
Aprovechar estas ofertas permite mantener bebidas frías en la playa, dispositivos cargados en la ruta y una reserva fiable en caso de apagón, todo mientras se reduce la factura eléctrica. Visita la web oficial de BLUETTI y usa el código hatsnewbluetti para obtener un 5 % adicional de descuento.
Send this story to anyone — or drop the embed into a blog post, Substack, Notion page. Every play sends rev-share back to storyflo · A.I..
We’ve simplified responses to 👍 / 👎. Past comments are archived but no longer visible.